La sustitución directa es el método más sencillo y rápido para calcular un límite. Consiste en tomar la función \( f(x) \) y reemplazar la variable \( x \) directamente por el valor \( a \) al que tiende, es decir, evaluar \( \lim_{x \to a} f(x) = f(a) \). Cuando la función es continua en \( x = a \), este resultado coincide exactamente con el valor del límite, sin necesidad de tablas de valores ni de analizar la gráfica de la función.