Cuando dos fracciones tienen el mismo denominador, se llaman fracciones homogéneas. Esto significa que ambas están divididas en partes de igual tamaño, por ejemplo octavos, sextos o cuartos. Como las partes ya son del mismo tamaño, restar fracciones con el mismo denominador es uno de los procedimientos más sencillos dentro de las operaciones con fracciones.
La regla general es la siguiente: se restan los numeradores y se conserva el mismo denominador. En símbolos, esto se escribe como \( \dfrac{a}{c} - \dfrac{b}{c} = \dfrac{a-b}{c} \), donde \(c\) no puede ser igual a cero.