Toda línea horizontal tiene la forma:
\( y = b \)
donde \( b \) es un número constante que indica la altura a la que se ubica la recta. Observa que en esta ecuación no aparece la variable \( x \). Esto tiene sentido: sin importar qué valor tome \( x \), el valor de \( y \) siempre será \( b \).
Si comparamos esta ecuación con la forma pendiente-intercepto \( y = mx + b \), podemos ver que la línea horizontal es simplemente el caso donde \( m = 0 \), porque:
\( y = (0)x + b = b \)
Por eso decimos que toda línea horizontal tiene pendiente cero. No importa qué tan lejos te muevas horizontalmente, la altura de la recta jamás cambia.