Formalmente, la regla del evento raro se puede resumir así: si la probabilidad de un evento \( E \) —es decir, \( P(E) \)— es muy pequeña bajo un supuesto \( H \), y el evento \( E \) ocurre, entonces se cuestiona \( H \). En la práctica, muchos procedimientos estadísticos usan un umbral de referencia, como \( P(E) \le 0.05 \), para clasificar un resultado como "raro". Ese umbral no es una ley matemática absoluta, sino una convención que ayuda a tomar decisiones consistentes cuando trabajamos con incertidumbre.
Para aplicar esta regla en un contexto continuo, normalmente se recurre a la distribución normal, ya que muchas variables medidas en la naturaleza y en experimentos siguen aproximadamente esta forma de campana. Un valor observado se considera raro si cae muy lejos de la media, típicamente más allá de dos o tres desviaciones estándar.