La clave para decidir si una serie geométrica converge o diverge está en el valor absoluto de la razón \( r \):
Si \( |r| < 1 \), la serie converge a un valor finito. Si \( |r| \ge 1 \), la serie diverge, ya sea porque los términos crecen sin límite o porque oscilan sin acercarse a cero.
Este comportamiento se explica observando la suma parcial de los primeros \( n \) términos, dada por \( S_n = \dfrac{a(1-r^n)}{1-r} \) (para \( r \ne 1 \)). Cuando \( |r| < 1 \), el término \( r^n \) tiende a cero a medida que \( n \) crece, por lo que \( S_n \) se acerca a un límite fijo. Cuando \( |r| \ge 1 \), \( r^n \) no tiende a cero y la suma parcial no se estabiliza.